Reseña de la “Guía Rápida del Ciclista Urbano”.

Autor: Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida (OMSM).

Como sabrán, el Ayuntamiento de Mérida, a través del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN), dio a conocer a finales del mes julio de 2018 la “Guía Rápida del Ciclista Urbano”, un material que tiene como objetivo proporcionar algunas recomendaciones para quienes se desplazan cotidianamente en bicicleta.

Pese a no figurar explícitamente dentro de las acciones del “Plan Maestro para la Movilidad Urbana Sustentable de Mérida” (IMPLAN, 2015), asumimos que se vincula al Eje de “Comunicación y Difusión” cuyo objetivo es el fomentar la cultura de movilidad urbana.

Tras enterarnos de la publicación de la Guía, en el Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida nos dimos la tarea de hacer una valoración del contenido del citado manual con el propósito de corroborar la efectividad del documento. En el presente artículo les compartimos nuestras observaciones.

Antes de montar la bicicleta.

1.- Se sugiere complementar la frase “…usando materiales reflejantes

2.- Con base a nuestra experiencia usando la bicicleta, el calzado cerrado no es un factor determinante para montar una bicicleta. En todo caso, sería hablar de calzado cómodo, lo que quedaría a criterio del usuario.

3.- Creemos que la indicación no es precisa ya que no se indica qué se entiende por “estar a la medida”. Existen varios elementos que deben responder a las medidas de cada ciclista, siendo el más elemental el de la altura del sillín, el cual, para efectos prácticos, se ajusta a la altura de la cadera del ciclista. En ese sentido, se sugiere reemplazar la frase “… a tu medida” por “… a la altura de tu cadera”.

4.- Creemos que esta recomendación sale sobrando y podría reemplazarse por otras recomendaciones de mayor prioridad.

5.- Es correcta.

6.- El ciclista como cualquier otro usuario, debe prestar atención cuando está conduciendo. Sin embargo, el diagrama que lo acompaña hace alusión al uso de audífonos, por lo que se interpreta que no se debe escuchar música mientras se conduce una bicicleta, siendo ésta una recomendación un tanto exagerada y poco práctica (pese a que está indicado en el Reglamento de la Ley de Tránsito), ya que, siguiendo esa lógica, los peatones y conductores de automóvil tampoco deberían escuchar música mientras se trasladan.

Lo que sí es un hecho absolutamente innegable es la prohibición de utilizar el celular cuando la bicicleta esté en marcha, bajo el entendido de que el ciclista ocupe su vista y/o sus manos para atender llamadas, mandar o recibir mensajes y revisar alguna aplicación de su teléfono celular. Se trata de un asunto que también está indicado en el Reglamento de la Ley de Tránsito y Vialidad (Art. 197) (DOGEY, 2011) y que aplica para todo tipo de vehículos, incluida la bicicleta. En ese sentido, el diagrama que acompaña esta recomendación debe orientarse hacia la prohibición del uso del celular.

7.- Es correcto.

8.- Es correcto. No obstante, hubiera sido interesante dedicarle un apartado que le permita al ciclista novato identificar las piezas que requieren mantenimiento preventivo y la frecuencia para hacerlo, plasmándolo en alguna tabla anexa.

9.- Es correcto.

Durante el recorrido en bicicleta.

1.- Nos parece un ERROR esta recomendación, ya que la bicicleta es, por su naturaleza, un medio de transporte personal. No tiene razón de estar en la guía, por lo que debe eliminarse.

2.- Hacer contacto visual con los conductores no es suficiente, también se debe prestar atención a otros elementos tales como el uso de las luces direccionales e intermitentes, los comportamientos de sus posibles pasajeros y la trayectoria del vehículo, en aras de predecir correctamente los movimientos del vehículo en los casos en los que el ciclista no tenga preferencia de paso (al hacer su alto, o a intentar incorporarse a una glorieta).

3.- Se trata de una recomendación bastante confusa y no aplicable en la mayoría de calles de nuestra ciudad. Para empezar, en el Reglamento de la Ley de Tránsito y Vialidad (Art. 205, Fracción III) se señala que todos los conductores y pasajeros de un vehículo antes de abrir la portezuela “deben cerciorarse de que dicha acción no implique un peligro o entorpecimiento a otros usuarios de la vía pública”, incluyendo a ciclistas; en ese sentido, los que deben ser más precavidos son los conductores o pasajeros de los vehículos que estén detenidos, no los que estén en marcha.

En segunda instancia, se observa una interpretación errónea de la franja de separación de 1.5 metros, ya que en la reforma al Artículo 218 del Reglamento (incluido en del Decreto 295/2015, publicado en el Diario Oficial del Gobierno del Estado el 27 de julio de 2015 [DOGEY, 2015]) se define como una distancia de seguridad que deben dejar todos conductores de vehículos motorizados al adelantar vehículos menores o menores motorizados. No obstante, en la guía del IMPLAN lo mencionan como “la distancia que los ciclistas deben dejar entre su bicicleta y los vehículos estacionados”.

En tercera instancia, no es aplicable en la mayoría de las calles de nuestra ciudad, sobre todo en las calles del centro histórico y varias colonias antiguas de la ciudad, donde sólo disponen de un gran carril de circulación (que oscila entre los 3.70 y 4.50 metros de ancho) y un carril de estacionamiento (de 2.00 metros de ancho). En ese tipo de vialidades es muy común que los automovilistas hagan un uso efectivo de aproximadamente 3.30 metros del carril, dejando un área sobrante del costado derecho del carril de circulación que oscila entre los 0.20 y 1.20 metros, el cual es empleado normalmente por los ciclistas para circular, por lo que resulta inevitable circular junto a los vehículos estacionados. Solicitar que se separen 1.50 metros implicaría en todo caso que utilicen el carril completo de circulación vehicular, por lo que la recomendación analizada saldría sobrando.

Lo que se puede recomendar es que, si por alguna razón circularan muy cerca de los vehículos estacionados, procuren circular a una baja velocidad y tengan preparados los frenos ante cualquier imprevisto.

 4 y 5 son correctos.

Accesorios para el ciclista.

1.- La oración está redactada en un tono imperativo, como si se tratara de una orden. El Reglamento de la Ley de Tránsito vigente no establece la obligatoriedad del uso del casco en ciclistas, por lo que debe ajustarse la frase “como una recomendación de utilizar el casco”.

Existen estudios (Culver, 2018) en los que se evidencia de que los cascos no son factores determinantes en la prevención de lesiones y muertes por hechos de tránsito entre ciclistas: EEUU pese a tener uno de los porcentajes de uso de casco ciclista más altos del mundo, también figura entre los países que más siniestros fatales sufren a nivel mundial. Así pues, “obligar a los ciclistas a usar los cascos no está disminuyendo las tasas de accidentes y en países donde no se usan hay menos muertes de ciclistas. ¿La clave, entonces? Una mejor infraestructura” (Schneider, 2018).

2.- Una recomendación algo obvia para gente con problemas de visión.

3.- Esta frase también debe redactarse en un tono de recomendación y dependiendo de las horas y las circunstancias del viaje en bicicleta y revisando previamente los pronósticos meteorológicos. Cargar un impermeable podría ser muy poco práctico para traslados cortos y en horarios donde se tiene muy bajas probabilidades de precipitación.

4 y 5. Creemos que estas recomendaciones son muy importantes para todo ciclista principiante, pudiéndose abordar como módulos específicos donde se identifiquen las piezas y se incluya una breve descripción de la utilidad de cada una de las herramientas.

Accesorios para la bicicleta

Respecto a los accesorios de la bicicleta, conviene distinguir los elementos exigidos por el Reglamento de Tránsito de los opcionales:

  • Como elementos básicos: la luz blanca (7) y la luz roja (11)
  • Como elementos opcionales: las empuñaduras de goma (6), la canasta (8), el timbre (9) y retrovisores (10).

Asimismo, se recomienda colocar cintas reflejantes a otras partes de la bicicleta a fin de hacerla más visible por las noches desde diferentes ángulos.

El Clima y la bicicleta

1 y 2 son correctos.

  1. Más que revisar los pronósticos del tiempo, creemos que sería más conveniente sugerirle a los ciclistas tratar de no realizar trayectos largos (mayores a los 2 km) entre las 12:00 y las 16:00 horas, sobre todo durante las temporadas de canícula.

La Bicicleta y la Calle

  1. Es correcto
  2. Si bien es cierto que el reglamento prohíbe a los ciclistas circular sobre banquetas, no establece prohibiciones respecto a los usuarios que se bajan de la bicicleta y caminan llevándosela consigo a un costado, por lo que se le puede pedir que haga eso cuando se vea en la situación de transitar sobre banquetas, así como en camellones y pasos peatonales.
  3. Conviene recordar que la “Vuelta derecha continua” tiene un carácter opcional. Por la forma que está redactada la frase (como orden o mandato), sólo se pone manifiesto la prioridad al automóvil y pone en riesgo al ciclista, ya que se le pide incorporarse a un carril generalmente destinado para circular a una mayor velocidad e incentiva los rebases por la derecha, los cuales están prohibidos por la ley. Sin duda alguna, se trata de un punto que DEBE ELIMINARSE.
  4. Es correcto.
  5. Por la forma en la que está redactada, se entiende que ciclista debe usar el carril central de una glorieta, lo que supone una maniobra difícil y muy riesgosa. En ese sentido, DEBE ELIMINARSE.
  6. Se trata de una recomendación algo obvia. En todo caso, lo que debe redactarse es que “debes detenerte totalmente y asegurarte que no haya peatones cruzando la intersección”.
  7. Es correcto, sin embargo, faltó mencionar que el Reglamento permite que hasta 2 ciclistas puedan hacer uso de un mismo carril simultáneamente, uno a lado del otro.
  8. Redacción confusa. Se recomienda “incorporarse oportunamente al carril izquierdo”.
  9. Es correcto.

Así como está, no se entiende. Faltó incluir una leyenda como “Señales manuales de tránsito ciclista”.

Faltaron citar dos señales de tránsito. Un problema que va más allá de los alcances de esta guía es el hecho de que pocos automovilistas conocen el significado de estas señales. Se trata de un asunto que se recomienda sea abordado mediante otra estrategia de comunicación y sensibilización dirigida a los conductores de automóvil.

Transporte Público y la Bicicleta.

  1. ¿Cuáles son los puntos ciegos de cada vehículo? Cabe mencionar que los puntos ciegos de un automóvil son distintos a los de un autobús o un camión de carga. La gráfica que acompaña al texto es demasiado esquemática y no ayuda a identificar esos puntos ciegos, un dato que puede ser crucial para todo ciclista que transite en carreteras o junto a vehículos pesados. Se recomienda hacer un gráfico más preciso que facilite la identificación de las posiciones en la que un ciclista corre el riesgo de no ser visto por los conductores de vehículos motorizados.
  2. En primera instancia, el sentido en el que está redactado el enunciado se interpreta como una orden (como si estuviera establecido en la Ley) y no como una recomendación. Como segundo punto, esta recomendación difícilmente es aplicable en todos los casos. Varía mucho de las prioridades y necesidades de cada persona, así como del trazado vial y el contexto urbano. Generalmente las calles “alternas” presentan más inconvenientes que ventajas, tales como mayor presencia de baches, encharcamientos severos, trayectos demasiados sinuosos, calles desoladas y lúgubres, etc.

Estacionamiento

1.- Este apartado podría no ser de ayuda para los viajes ciclistas, ya que hasta ahora muchos de los establecimientos de la ciudad carecen de espacios destinados específicamente para el aparcamiento de bicicletas o el mobiliario sólo permite el anclaje de las llantas, siendo insuficientes para garantizar la protección del cuadro de la bicicleta, la pieza más importante de este vehículo.

Resulta irónico que el Ayuntamiento de Mérida fomente el empleo de biciestacionamientos cuando fueron incapaces de incluir las especificaciones técnicas de mobiliario para el anclaje de bicicletas en la reforma al Reglamento de Construcciones del Municipio de Mérida de 2018 (MÉRIDA, 2018) a pesar de que el Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida entregó en su momento un oficio a la Dirección de Desarrollo Urbano con una serie de recomendaciones sobre la regulación de estacionamientos (OMSM, 2018).

Lo que faltó abordar.

Asimismo, detectamos que faltaron varios rubros que consideramos que son de alta prioridad para que estén en la Guía, a saber:

  • Mostrar los componentes básicos de toda bicicleta.
  • Citar brevemente las herramientas básicas para llevar consigo
  • Recomendaciones para revisar las condiciones de la bicicleta (revisar el aire de las llantas, condición de los frenos, desgaste de la cadena, etc.)
  • Pasos rápidos para cambiar una llanta
  • Pasos rápidos para anclar la bicicleta
  • Mostrar los puntos ciegos de los diferentes vehículos motorizados.
  • Enfatizar sobre los riesgos de zigzaguear y circular entre carriles
  • Enfatizar sobre los riesgos de rebasar a la derecha a una unidad de transporte público que esté detenida.

Conclusiones.

De las 44 recomendaciones que conforman la Guía:

  • 16 son congruentes a nuestra perspectiva de movilidad ciclista,
  • 7 requieren de ajustes menores de redacción,
  • 5 requieren de ajustes mayores de redacción,
  • 8 ameritan ser discutidas con mayor profundidad,
  • 3 ameritan ser reubicados en la guía, por no ser de alta prioridad,
  • 2 se consideraron muy obvias, por lo que estarían de más, y
  • 3 deben eliminarse, por contraponerse a nuestra perspectiva de movilidad ciclista.

Con base a todo lo anterior, en el Observatorio de Movilidad Sostenible estamos convencidas y convencidos de que es necesaria una versión 2.0 de la “Guía Rápida del Ciclista Urbano”, tomando en cuenta las críticas y recomendaciones emitidas por este colectivo, así como las de otras personas y organizaciones interesadas en el fomento de la movilidad no motorizada.

Referencias.

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